Diario de un Consejero de Ciencia. Semana 17.

Por Borja Sánchez.

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Muy buenas,

Otra semana marcada por los presupuestos, ¡pero por fin hemos cuadrado las cuentas! No ha sido fácil, les recuerdo que nuestro Gobierno recibe una herencia que debemos gestionar. Me refiero a una serie de acuerdos que fueron aprobados en su mayor parte por unanimidad en la Junta del Principado de Asturias en la anterior legislatura, y que son de obligado cumplimiento. Debemos por tanto asumir e integrar incrementos en la retribución de trabajadores (en diferentes conceptos), el aumento del coste de los  tratamientos sanitarios dirigidos a una población cada vez más envejecida y diferentes inversiones de carácter plurianual que como les digo es obligado contemplar en los presupuestos. Súmenle a esto las transferencias que nos deben desde el Gobierno Estatal; si al menos alguna de estas últimas inversiones plurianuales hubiera sido en ciencia… pero no.

Aún así hemos podido hacer algo de ingeniería de presupuestos para comenzar nuevos programas; irán conociendo los detalles a lo largo del debate sobre los presupuestos que espero conduzcan a la aprobación de unas nuevas cuentas para 2020. En este escenario, el año que viene será el año de reorganizar y racionalizar el sistema de Ciencia y Tecnología asturiano, de tal forma que sea capaz de absorber sucesivos incrementos en los capítulos de inversiones. Como he dicho alguna vez, cualquiera es buen consejero con abundancia de dinero, pero cuando los recursos escasean, y ese va a ser el escenario para 2020, es tiempo de hacer política, de racionalizar, y de demostrarse a uno mismo si sirve para esto o no.

Aparte de todo este trabajo ingente de cuadrar las cuentas partida a partida, concepto a concepto, el lunes fui y vine a Madrid para reunirme con Ángeles Heras, Secretaria de Estado de Universidades, Investigación, Desarrollo e Innovación, en el Ministerio de Ciencia. Casi tres horas en las que hablamos de cómo pueden complementarse los diferentes programas estatales de I+D+i con nuestras propias convocatorias, siempre y cuando sea posible. La razón, optimizar las evaluaciones que se realizan en la Agencia Estatal de Investigación (AEI). Para una región tan pequeña como Asturias es imprescindible contar con un sistema de evaluación ágil de las solicitudes presentadas a nuestras convocatorias, para garantizar que la competencia sea limpia y transparente, y que se rija no sólo por los criterios estipulados sino que se haga siguiendo unos altos estándares éticos. Esta es una de las funciones de la AEI.

Además tiene que ser una evaluación, como decía, ágil, lo más rápida posible. A veces leemos en las noticias que hay convocatorias, por ejemplo los contratos predoctorales, que se demoran en el tiempo. Para que no se retrasen, la entidad responsable de las evaluaciones tiene que cumplir plazos en dos momentos muy precisos entre la publicación y la concesión de la convocatoria: 1. en la propia evaluación y 2. en las posibles reclamaciones que se realicen tras la resolución provisional. En muy pocos diarios, publicaré un ejemplo del desarrollo de una de estas convocatorias a lo largo del año, para que ustedes entiendan mejor la complejidad de gestionarlas. Parece simple, pero no lo es.

El martes tuve dos reuniones, la primera para recibir a dos representantes de la Fundación ALPE: Susana Noval y Sonia Sestelo, coordinadora y trabajadora de la fundación respectivamente, que me trasladaron el trabajo que realizan y que me informaron sobre su recién creado comité científico que reúne a los principales investigadores internacionales sobre acondroplasia y otras displasias que causan enanismo. El comité científico está formado por investigadores científicos y clínicos de relevancia internacional, como Ravi Savarirayan, del Murdoch Children’s Research Institute (Melbourne), Laurence Legeai-Maillet y Joana Bengoa, del Instituto Necker (París), Morrys Kaiserman, divulgador científico (EEUU), Avner Yayon, investigador en biotecnología (Israel) y Belén Pimentel y Guillermo de la Cueva, investigadores del IBIMA (Málaga). Con este comité, la Fundación ALPE, nacida en el año 2000, podría atraer hacia Asturias alguno de los ensayos clínicos con las nuevas terapias experimentales  para diferentes displasias y, por qué no, la formación de un grupo de investigación en nuestra comunidad que a día de hoy no existe. Trataremos de colaborar en la medida de lo posible para que, a través de ALPE, podamos atraer talento que investigue sobre displasias.

Con Susana y Sonia, de la Fundación ALPE

Después de la reunión con las representantes de la Fundación ALPE, asistí al Patronato de la Fundación para el Fomento en Asturias de la Investigación Científica Aplicada y la Tecnología (FICYT). Nada nuevo, ya saben de otras entradas de este diario que FICYT es fundamental para mi acción de gobierno, y con este patronato he tomado posesión como Presidente de la fundación. A lo largo de los siguientes meses completaremos la relación administrativa que FICYT tendrá con mi consejería, y que culminará un proceso que inició con su inscripción al Registro de Fundaciones Docentes y Culturales de Interés General del Principado de Asturias (Nº33/FDC0035). Esto es importante para usted, ciudadano, ya que así se asegura que desde nuestro Gobierno se controla el destino de todos y cada uno de los euros transferidos para convocar los diferentes programas de I+D+i.

Patronos de FICYT. De izquierda a derecha: David Villar (DG de medio rural), Conchita Saavedra (Gerenta del SESPA), un menda, Santiago García Granda (Rector de la Universidad de Oviedo), Iván Aitor (DG innovación, investigación y transformación digital) y Ángeles Álvarez, Directora de FICYT.

Ya de tarde le tocó el turno a la presentación de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia (AEAC) en Asturias, en la Cámara de Comercio de Oviedo. Fue el primer acto de su nuevo Secretario General, Fidel Rodríguez Batalla, que sucede así a Víctor Ladero. Con Fidel, toca que la AEAC despegue como asociación ciudadana pro-ciencia y que toda la presión social ayude a que la ciencia nunca más vuelva a salir de la agenda política. Además de la presentación en sí, tuve el placer de moderar un debate sobre divulgación y difusión, en el que con los periodistas Javier García y Blanca Gutiérrez, y la científica Teresa Valdés-Solís, debatimos sobre temas como las fake-news, los canales de difusión de la ciencia, la colaboración entre científicos y periodistas, la percepción de la ciencia por la sociedad etc.

Durante la presentación de la AEAC

El miércoles asistimos, junto con el Presidente del Principado, al homenaje que rindió el Concejo de Valdés – con su alcalde Óscar a la cabeza-  a la recientemente fallecida Margarita Salas. En primer lugar asistimos a un precioso acto en el Instituto de Enseñanza Secundaria de Luarca, donde intervinieron el Director del Instituto, la Delegada del CSIC en Asturias y el Presidente. Además de las intervenciones, muy emotivas, visualizamos dos reportajes donde se recogían declaraciones de Margarita, siempre recordando la necesidad de invertir en I+D+i y de recuperar talento. Ese día era justamente el día que Margarita iba  participar en la semana de la Ciencia y la Tecnología, y era la ocasión en la que iba a preguntarle qué le parecería apadrinar el programa de atracción y retención de talento que vamos a convocar a lo largo del año que viene. Quería hacerlo en persona, y no llegamos a tiempo, pero tal y como anunció el Presidente del Principado, ese programa, con el que trataremos de incorporar investigadores e investigadoras de contrastado nivel internacional, llevará el nombre de Margarita.

El Alcalde de Valdés, el Presidente del Principado y un servidor con una foto de Margarita Salas de fondo durante el homenaje que le rindió el Concejo de Valdés.

El jueves estuve reunido con el Director General del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), Javier Ponce. El CDTI es algo así como el “brazo financiero” o “agencia de innovación” del Ministerio de Ciencia. Con sus diferentes mecanismos, permite desde habilitar procesos de compra pública innovadora, conceder préstamos a empresas para nuevos desarrollos, apoyar la investigación en spin-offs… algo así como la labor que realizan ciertos equipos de IDEPA a nivel regional. Las relaciones que se establezcan desde nuestra consejería con el CDTI y con la AEI, son claves para optimizar los recursos de los que dispongamos en Asturias, por eso son tan necesarias estas reuniones. Una vez aprobados los presupuestos, será el momento de analizar qué líneas vamos a complementar a nivel estatal. Eso sí, la vista hay que tenerla puesta en Europa…

Con el Director del CDTI, Javier Ponce.

Y el viernes dos eventos. En primer lugar los premios CEEI que galardonaron a Seerstems como mejor proyecto empresarial de base tecnológica y Sunthalpy por su patente de edificio solar de baja entalpía, que en palabras del propio inventor ha permitido que un edificio localizado en Oviedo haya sido capaz de mantener una temperatura de 21ºC en uno de los noviembres más lluviosos y fríos que recuerdo en Asturias. Como comprenderán, es de obligado cumplimiento hacerles una visita. Por cierto, esta empresa tendrá, gracias al CDTI, un stand en la próxima cumbre del clima, donde podrán mostrar el funcionamiento de su patente.

Dirigiéndome a las personas asistentes a la entrega de los Premios CEEI, donde reivindiqué la existencia de un tejido de empresas innovadoras de base tecnológica que ayude a absorber y racionalizar el incremento en el presupuesto de I+D+i.

Y por último, el viernes de tarde, glosé la biografía de la Presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, quien posteriormente impartió una charla titulada “La Ciencia como motor de desarrollo”, en la Biblioteca Pública Jovellanos de Gijón y organizada por la Fundación Foro Jovellanos. Mucha ciencia y mucho CSIC, que ya saben es la institución científica más importante de España.

Para acabar, un par de apuntes para la Semana que viene. Mañana inauguramos  las Novenas Jornadas divulgativas “Laviana en Ciencia”. Unas jornadas que David Hevia lleva coordinando desde el año 2010. David es investigador en el Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias, y tuve la suerte de ser ponente en las primeras ediciones, así como de echar una mano en la medida de lo posible. La verdad que ahora que estas jornadas cuentan con la inauguración y con la clausura de dos consejeros, uno no puede evitar echar la vista 9 años atrás. Lo nervioso que estaban David o Roberto (¿menudo pelazo teníais entonces eh? Jeje) pero todo con la misma intención que ahora, acercar la ciencia y el conocimiento científico a nuestra querida Pola de Laviana. También recuerdo que, hace nueve años, un tal Adrián Barbón (de aquella Alcalde de Laviana) y la Concejala de Cultura Inés García, apoyaron incondicionalmente estas jornadas. ¿Les extraña ahora que tengamos un Presidente del Principado que quiera apoyar la ciencia? Quién nos iba a decir a nosotros que 9 años después íbamos a estar aquí, si ni siquiera sabíamos si nos íbamos a poder quedar trabajando en España.

Portada de la primera charla de “Laviana en Ciencia”, que impartí un 3 de noviembre de 2010.
Segundas jornadas de Divulgación Científica, donde ya contábamos con proyecto financiado por FECYT, más ponentes, logo y web 🙂

Y el segundo apunte. Échenle un ojo a esta serie de documentales sobre científicas que están preparando en Navarra: aprendamos de los ejemplos de estas pioneras:

https://mujeresconciencia.com/2019/11/19/serie-de-animacion-la-mujer-en-la-ciencia/

¡Hasta la semana que viene!

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