Diario de un Consejero de Ciencia. Semana 36.

Por Borja Sánchez.

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Buenas noches,

El confinamiento se alarga al 26 de abril, la gravedad de la situación lo hace necesario. Lo primero es que el ánimo no decaiga, piensen que queda un día menos para que pase este infierno, y piensen también que esta es la situación más dura a la que el mundo se ha enfrentado en décadas. Estas medidas de confinamiento prolongado deben servirnos para que en el futuro podamos responder más rápido, porque sí, llegarán más pandemias, y seguramente no será como esta, y tenemos que prepararnos muy bien. En mi modesto ámbito de acción intentaré que se haga de la mano de la ciencia y de la innovación, con el talento y nuestra industria como gran baluarte. Y digo esto porque qué narices, me niego a darle la razón a gente que escribe artículos como este: https://elpais.com/ciencia/2020-04-02/contra-el-optimismo.html. ¿Cómo se puede escribir semejante artículo mientras hay tantísimas personas plantándole cara a esta pandemia? Verán, en este país necesitamos gente que proponga, haga y lidere cosas, no cenizos; de estos últimos nos sobran.

Me veo en los vídeos de esta semana y ¡vaya lo que me creció el pelo!, quién me mandaría no hacerle caso a Sandra e ir a arreglarlo la semana en el que se decretó el estado de alarma… Bueno, vamos al repaso semanal. Hace ya algo más de 2 semanas, un 19 de marzo, lanzábamos un llamamiento a cualquier grupo de investigación, empresa etc. que tuviera un proyecto o producto de aplicación inmediata en la lucha contra la COVID-19.

Durante estas dos semanas hemos recibido cientos de emails al día, con muy buenas ideas, pero hemos retenido sólo aquellas que eran de aplicación inmediata; algunas otras, a pesar de su calidad, implicaba tener resultados a uno o dos años. Todos los proyectos que hemos seleccionado tienen en común su carácter altruista. Nosotros desde consejería lo único que estamos haciendo es coordinar, agilizar trámites burocráticos, financiar aquellas certificaciones/homologaciones que sean necesarias, y conseguir donaciones cuando es necesario. Tengan en cuenta que la administración tiene todos sus procedimientos parados ahora mismo, así que es complicado (por no decir imposible) movilizar nada a través de las herramientas de las que disponemos en consejería. Pero no ha hecho falta, la respuesta de las empresas, de los grupos de investigación y del mundo de la innovación ha sido tan buena que hemos podido ayudar a sacar adelante los proyectos. De hecho me alegra anunciar que ya hemos sacado adelante 3 de los 5 proyectos con los que arrancábamos hace tres semanas. Paso a describir en qué estado se encuentran:

Proyecto 1. Fabricación de un prototipo de respirador para UCIs. Saben que el equipo “Resistencia Team”, que surgió en el marco de la iniciativa AIRE_Covid19 impulsado por la Fundación COTEC, nos pidió nuestra ayuda para desarrollar su prototipo. Por otro lado, un equipo multidisciplinar entre los que se encuentran los centros de I+D de Arcelor, de Thyssen y el centro tecnológico Idonial, de lo mejor que tenemos en Asturias, comenzó a desarrollar otro modelo más fiable siguiendo los criterios de especialistas de UCI del HUCA. Ambos equipos están en manos de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, y estamos esperando su dictamen acerca de dichos prototipos para que, en caso de éxito, se solicite un ensayo clínico donde puedan usarse en pacientes.

Proyecto 2. Un procedimiento de desinfección y reciclaje de mascarillas que ya está operativo, y que presentamos el viernes en las instalaciones de las empresas Therman y Olmar. Voy a copiar literalmente parte de la entrevista al coordinador de este proyecto, el Dr. David Hevia (director de I+D de Bioquochem SL y profesor adjunto de la Universidad de Oviedo), donde revela de dónde surgió la idea: “El interrogante me lo planteó mi mujer (Natalia Fernández), que trabaja en un geriátrico. A partir de ahí empecé a estudiar“. Esta frase dice mucho del artífice de reestructurar la actividad de una fábrica donde pueden reciclarse un millón de mascarillas quirúrgicas al día. Y no quisiera olvidarme de Noel Gutiérrez, como él mismo se define: “el Steve Wozniak del proyecto“, guardia civil e inventor que ha sido pieza clave en la definición de todo el sistema de reciclado. El organismo notificador AITEX ha realizado las correspondientes pruebas que muestran que los tratamientos industriales no alteran las propiedades del material de partida, y desde el jueves pasado esta información ha sido puesta en manos de Salud, quien a su vez debe informar a Prevención de Riesgos Laborales para que emita el veredicto final. Este es el circuito y bajo ningún concepto podemos esquivarlo. Además de las anteriores empresas, en esta alianza participan Normagrup, Inoxnalón, Tecnoenvases Álvarez, Asturquimia, Proquiman, Inmicrosa, Ibersa, Grupo Ulma Packaging y Bartusol. Además, han contribuido dos centros tecnológicos asturianos: la Asociación de Investigación de Industrias Cárnicas del Principado (Asincar) e Idonial y la Universidad de Oviedo, así como la Delegación del Gobierno en Asturias, el Ejército y la Guardia Civil. Aquí pueden leer una reseña de prensa y aquí diciendo unas palabras: https://www.facebook.com/CienciaAsturias/videos/562715904594763

Proyecto 3. Diseño de EPIs por impresión 3D a partir de modelos proporcionados por personal de la UCI del HUCA. Después de enviar los primeros modelos de pantallas y de que el organismo notificador los devolviese al no pasar los requisitos contemplados en la norma, se han realizado los ajustes oportunos y se han vuelto a enviar para su homologación. A lo largo de la semana que viene recibiremos los resultados. De ser positivos se habilitará el procedimiento para que todo aquel que tenga una impresora 3D y que reúna los requisitos técnicos, pueda ayudar en la fabricación de estos equipos.

Proyecto 4. Un sistema de producción de hidrogel desinfectante a partir de bioetanol, y donde hemos contado tanto con donaciones de las empresas participantes (instalaciones, productos y recursos humanos) así como con una donación la Fundación EDP. Esta alianza ha sido liderada por las empresas Auxquimia, Asturquimia y Metrohm Dropsens, y se producirán unos 15.000 litros de gel desinfectante. En principio contábamos con que este gel pudiera ser utilizado fuera del sector hospitalario, ya que se requería una homologación especial, pero desde hoy, la orden SND/321/2020 autoriza el uso de bioetanol en la fabricación de soluciones y geles hidroalcohólicos para la desinfección de manos. Con este proyecto, por tanto, tenemos resuelto un mes de abastecimiento. Imagínense el precio que se va a poner el litro de bioetanol. Aquí tengo que hacer especial mención al Dr. Pablo Fanjul, otra muestra del talento que tenemos en nuestra región. Muchas gracias 🙂

Voilà, podemos utilizar bioetanol en soluciones desinfectantes para clínica.

Proyecto 5. El estudio clínico sobre el uso de plasma procedente de pacientes que hayan superado la COVID19 en pacientes con infección activa. Ya se ha solicitado la expresión de interés correspondiente a la convocatoria exprés que ha sacado el Instituto de Salud Carlos III. Este estudio se basa en el principio de inmunización pasiva, mediante la cual se transfieren anticuerpos neutralizantes contra el coronavirus procedentes de pacientes recuperados. Nada más que se reciba la autorización del estudio, que comprende una fase preliminar en Madrid, se comenzará a realizar en el HUCA. Este tipo de tratamiento podría  disminuir el número  de pacientes que puedan necesitar ingresar en la UCI, así como ofrecen una oportunidad terapéutica a aquellas personas que ya se encuentran en cuidados críticos.

Bueno, con los proyectos lanzados, los grupos de trabajo constituidos y reportando a consejería, comienza ahora el período de análisis. Ya les decía la semana pasada que la estrategia que traía cuando creamos esta consejería no sirve para nada. Durante estos días analizaremos quién ha respondido, quién ha aportado algo a la lucha contra la COVID19 desde la ciencia, aunque fuera una idea peregrina, y en cambio quién se ha puesto de perfil, quién ha desaparecido o quién parecía ignorar la pandemia y nos seguía pidiendo reuniones sabiendo que la agenda estaba cancelada. Y con todo esto redactaremos un informe interno.

Hay muchas cosas que cambiar en la ciencia. Para eso no vale sólo con voluntad, talento y horas de trabajo, hace falta que la gente crea que la ciencia puede ser de ayuda en situaciones de crisis como esta. Y no es cuestión sólo de financiación; de hecho la financiación es lo de menos. Lo que hace falta es proveernos de las herramientas administrativas adecuadas y sostenibles que nos permitan llegar a la siguiente pandemia mejor preparados y así afrontarla con éxito. Y no, no quiero que el autor del artículo que les ponía al principio tenga razón. Me niego, yo no me he metido en política para darle la razón a semejante caterva de cenizos. Sé que aún me queda aguantar que me llamen iluso, pero al igual que los días de confinamiento, ya queda menos…

Para finalizar esta entrada, quiero agradecer las numerosas muestras de apoyo que nos han llegado esta semana a la consejería. Las leemos todas, pero quería tener un reconocimiento especial a nuestro ya amigo Alberto Cordero, cuyos mensajes diarios nos sirven de estímulo en las largas jornadas a las que hacemos frente en los últimos días.

¡La semana que viene más!

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