Diario de un Consejero de Ciencia. Semana 50.

Por Borja Sánchez.

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Buenos y confortables días, al menos en Pola de Laviana, donde el termómetro de mi estación meteorológica marca 20ºC a las 10:45.

Hoy voy a cambiar un poco la rutina de escribir a última hora del domingo para dejar ya escrito estas breves notas que acostumbro a recoger y compartir. La semana que viene va a ser la más importante para mi Consejería y quiero tener todo el tiempo disponible nada más que reciba unos informes que espero a lo largo de esta mañana. Es indispensable que lleguemos preparados a todas las oportunidades que irán surgiendo para fijar, renovar, adaptar… nuevas actividades productivas -con sus correspondientes equipos humanos científico-tecnológicos- y para eso hay que prepararse bien y sobre todo definir liderazgos. Decía un famoso microbiólogo que seguramente les sonará, Louis Pasteur: “en el campo de la investigación el azar no favorece más que a los espíritus preparados” En el campo de la política científica también, Asturias tiene que estar preparada para identificar y aprovechar rápidamente las oportunidades que le puedan surgir. Si me preguntasen una razón de por qué en Asturias se ha puesto a la ciencia en el centro de la agenda política, la respuesta es muy sencilla: llevamos desde agosto preparándonos para aprovechar nuestras oportunidades. La COVID19 fue la oportunidad de demostrar la utilidad de la ciencia: anticipando soluciones para situaciones que afortunadamente no se dieron, creando cadenas de valor, buscando consensos entre gente que ni se conocía. Esto refuerza una de las cosas que, hace más de 100 años, defendía Ramón y Cajal cuando afirmaba que era absurdo diferenciar ciencia básica de aplicada, que toda investigación puede ser aplicada. Pues así de simple la ciencia aplicada no existe, pero las aplicaciones de la ciencia sí, que es lo que nos interesa. En la Consejería de Ciencia llevamos casi dos meses preparándonos para las oportunidades que seguro van a surgir; y recuerden, Europa quiere dos transiciones: verde y digital. Esas van a ser las reglas del juego.

Vamos al ajo; la semana pasada asistí a la inauguración en el Parque Científico Tecnológico de Gijón del Edificio Greenspace, ejemplo de sostenibilidad energética y de cómo el sector de la construcción puede engancharse con proyectos e iniciativas a las dos grandes estrategias que conforman el eje de actuación de la Unión Europea: la transición verde y la transición digital. Porque edificios como el construido por la empresa Gesyges no es sólo una cuestión de eficiencia energética, es cuestión también de gestión de redes inteligentes, de big data, de factores que van a ser clave para hacer frente al escenario de crisis industrial al que nos estamos ya enfrentando en Asturias. No ha sido la única noticia buena para Asturias en el ámbito de la innovación. Gijón ha sido la única ciudad del norte de España incluida en la iniciativa Europea de ciudades inteligentes, cuyos objetivos son principalmente impulsar el nuevo modelo de crecimiento sostenible basado en digitalización, menor dependencia de recursos naturales, mayor respeto por el medio ambiente… Recuerden: los fondos y los proyectos van a primar la transición verde y la transición digital. Así que, mientras Gijón pone la proa hacia Europa, otras ciudades piensan en levantar recintos feriales, que no digo yo que esté mal pero… si sabemos dónde van a ir los fondos ¿por qué nos empeñamos en hacer siempre lo mismo?

Esta semana hemos tenido el Consejo General de Política Científica, con el Ministerio y resto de CCAA. Ahí se acabó de dar el visto bueno al Plan de Choque para la Ciencia y también nos hemos puesto al día sobre la futura Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación, que ya cuenta con un borrador muy avanzado. Voy a repetir esto hasta la “cansinidad”, a ver si algo cala. Si queremos afrontar el futuro de Asturias, vamos inexorablemente hacia otro tipo de economía. Necesitamos consensuar y trabajar una reestructuración que en el fondo es una reinvención hacia una economía más digital, verde y sostenible, hacia esa industria del futuro donde la economía circular será simplemente la economía. Y ahí, el conocimiento científico y la innovación serán factores de producción determinantes. Por cierto, me alegra mucho ver que nuestra programación de financiación científica hasta 2023 permite apalancarse con el Plan de Choque del Ministerio de Ciencia, un plan que ya orienta el timón hacia el nuevo marco plurianual financiero 2021-2027. Les explico un poco el plan; básicamente evoluciona a lo largo de 3 ejes:

· El primero se centra en el refuerzo de la investigación e innovación en biomedicina, fortalecer el sistema de investigación biosanitaria a través del ISCIII y también reformar la ley de investigación biosanitaria.

· El segundo eje consistirá en un “refuerzo especial” de todo el Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación.   Se abordará una reforma de la ley de la ciencia con incidencia en un programa de “Tenure Track” para dotar de estabilidad y dar un horizonte temportal y de estabilidad a la comunidad científica. Se pondrá en marcha un plan de  atracción de talento y se reforzarán las convocatorias de proyectos, tanto en temas de financiación como de visión multidisciplinar. 

· El tercer eje persigue fomentar la I+D+i empresarial. La ciencia necesita volcar sus resultados para ser productiva: recuerden, no hay ciencia aplicada sino aplicaciones de la ciencia. Así se pretende impulsar la transferencia de conocimiento y que sea pilar de la transformación  medioambiental, digital e industrial.

En grandes cifras, este plan de choque representa 1056 millones: 396 para 2020 en ayudas directas, el resto en 2021 a la espera de lo que se negocie en los siguientes presupuestos. Además, se despliegan 500 millones en forma de préstamos en condiciones ventajosas para empresas innovadoras. Como decía, está casi lista la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 que será el instrumento de base para consolidar y reforzar el Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTI).

El plan de choque me gusta por dos razones.  La primera porque aquí se están viendo los frutos de un comité que, allá por 2017, redactaba el programa de ciencia con el que Pedro Sánchez volvía a ser Secretario General del PSOE. Y en ese programa de ciencia, en ese grupo, fue muy importante el actual Presidente de Asturias que, siendo de aquella alcalde de Pola de Laviana, hizo llegar unas reflexiones a dicho comité que algún día publicaré. De hecho hay frases de aquel programa que están incluidas en el plan de choque. Ese comité desembocó en la creación de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia, y es la razón de que algunos científicos/as hayamos decido dar el paso a la política para cambiar cosas. Aquí tienen el resultado: un punto de inflexión después de 10 años. Es la prueba de que hay que prepararse para aprovechar las oportunidades cuando surgen, de que la protesta por la protesta no sirve, no es productiva sin propuestas, que los frutos del trabajo y se recogen después de años, con constancia, y no con la inmediatez que nos marca Twitter.

La segunda razón es que el plan de choque combina lo urgente (responder a la crisis) con lo importante, que es apostar de forma sistémica y estructural por la recuperación de nuestro sistema científico tecnológico. Está diseñado para ser un plan de choque pero también para alinearse con el Next Generation EU, que será el mecanismo de financiación de dos transformaciones económicas, la verde y la digital: hoy quiero ser empalagoso con esto. Y en Asturias, que a ningún sector le quepa dudas,  estamos enfocando nuestro plan hacia ahí. Y tenemos gente muy buena y con mucha experiencia, sólo hace falta complementarse y que cada cual aporte lo que sabe. Esta semana, leía en una entrevista una opinión sobre mí de una persona a la que aprecio mucho profesionalmente. Decía que soy “joven, con formación en lo que serán las nuevas apuestos de futuro, que le falta experiencia industrial pero que tiene capacidad de aprendizaje y de hacer cosas diferentes”. Todos debiéramos ser así, y juzgar a la gente por lo que puede ser capaz de hacer; nos ayudaría a formar equipos ganadores. No quiero ser un experto industrial, no lo necesito, porque en Asturias ya tengo a los mejores, y de ellos, de ellas, puedo aprender mucho. De igual manera que no quiero ser un experto jurista, porque en mi Consejería ya tengo al mejor equipo.

Antes de concluir, un recuerdo especial a todas las víctimas mortales de la COVID19, a las que rendimos homenaje oficial el pasado viernes de forma simbólica, y plantando 5 tejos en su recuerdo. El tejo era el árbol sagrado de los celtas por su longevidad, palabra que como siempre me recuerda mi amigo César Ullastres evoca logro científico, vivir más años pero vivir mejor. Que el recuerdo a todas estas personas sea también longevo porque nos hará recordar lo frágiles que somos. Vaya mi recuerdo también para Ennio Morricone, fallecido esta misma semana y que había sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias. Como amante de la música me hubiera encantado conocerle y preguntarle como hacía para crear música con casi cualquier cosa; descanse en paz.

También les animo a que sigan conociendo a nuestros Consejeros de Ciencia en las diferentes CCAA. Aquí les dejo la entrevista a Carolina, la Consellera de Ciencia en la Comunitat Valenciana; verán qué cosas tan interesantes cuenta:

Y por último, el vistazo semanal a la evolución mundial de la pandemia. ya saben que esta semana han aparecido dos casos positivos de coronavirus en Asturias, pero que ya llevamos más de 28 días sin transmisión comunitaria y que los contactos de esos positivos han dado negativo. Así vamos a estar muchos meses, pero por favor, nadie está libre de contagiarse pero se pueden anticipar, así que usen mascarilla, mantengan la distancia interpersonal y cuiden la higiene de sus manos:

EnfermedadVirusCasosFallecimientosPeríodo
SARS (1)SARS-CoV8.0987742002-2004
MERS (2)MERS-CoV2.3458172012-2019
COVID-19 (3)SARS-CoV-212.728.966565.3512019-
Pandemia de 1918 (4)Influenzavirus A H1N1*500.000.00050.000.0001918-1920

Fuentes (12/07/2020; 11:40)

  1. https://www.cdc.gov/sars/about/fs-SARS-sp.pdf 
  2. http://www9.who.int/csr/don/26-february-2019-mers-saudi-arabia/es/
  3. Johns Hopkins University: https://bit.ly/3b8hp29 
  4. https://www.cdc.gov/flu/pandemic-resources/1918-pandemic-h1n1.html 

¡Hasta otra ocasión!

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