Diario del Consejero de Ciencia. Semana 51.

Por Borja Sánchez.

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Buenas noches,

Parece que el coronavirus recobra músculo gracias a la aparente relajación en actividades de ocio. El caso más preocupante es el de Barcelona, que ya camina, si no lo está ya, hacia la transmisión comunitaria. Es por tanto más acuciante que nunca que usen la mascarilla, que respeten la distancia interpersonal y que intensifiquen la higiene de manos, junto al hábito de no llevárselas a ojos, nariz o boca. Vamos a estar así de 6 meses a un año en el mejor de los escenarios así que, por favor, no bajen la guardia.

Vamos a escribir un diario algo diferente, si quieren consultar lo que he hecho esta semana, está todo en el perfil de Facebook de Ciencia Asturias. A modo de resumen, anuncio del decreto de Precios Públicos de la Universidad, con la congelación de tasas y la exención de la matrícula de la EBAU para el alumnado que pertenezca a familias que sean beneficiarias del ingreso mínimo vital o del salario social. También tuvimos un debate muy enriquecedor en torno a la I+D+i con la Asociación Asturiana de Empresa Familiar (AEFAS), reunión constituyente de la Comisión Delegada para la Reestructuración y Asuntos Económicos y anuncio de la participación del Gobierno del Principado en un grupo multidisciplinar que ha diseñado un estándar de recogida de datos para el rastreo de contactos con un fin mucho más amplio: sentar las bases éticas y reguladoras de quién almacena nuestros datos y cómo y para qué los utiliza. 

No sé si se han preguntado alguna vez qué les ha hecho dedicarse a lo que sea que se dediquen. A mí hay 3 cosas que me hicieron decidirme por la ciencia a lo largo de mi infancia y adolescencia: mi afición por la paleontología, por la botánica y por los libros de ciencia ficción. Creo que las dos primeras pueden ser la explicación de mi capacidad de resiliencia, ya que como se imaginarán no eran aficiones muy populares entre los niños, mientras que la ciencia ficción y mi profesor de biología de COU, fueron claramente los responsables de que al final eligiese Biología y no Telecomunicaciones.

Hoy voy a hacer un diario un poco diferente. Voy a hablarles de la ciencia ficción. Cuando alguien dice que tal o cual cosa es ciencia ficción normalmente lleva implícita una capa de imposibilidad de aterrizar lo que sea tal cosa: un proyecto, un producto, una idea. El caso es que la ciencia ficción de hoy, es la ciencia real de mañana, y con la tasa de cambio tan bestial a la que nos estamos enfrentando, esta ciencia ficción cada vez se materializa antes en forma de productos, servicios, tratamientos… Si en un grupo de 20 personas debatiendo en torno a una estrategia, saliese una idea merecedora del premio Nobel, probablemente nadie la apoyaría. Esa es la grandeza de la ciencia.

Hoy como decía quiero escribir un diario un poco diferente (al final os pondré alguna cosa de la agenda) así que dejadme echar la vista atrás, de una manera somera, y exponer alguna de las cosas y artilugios que, concebidos en el seno de una novela de ciencia ficción, se han convertido en realidad años después. Y para comenzar, empecemos por la llegada de la humanidad a la luna, idea que ya recogía Julio Verne en su novela “De la tierra a la luna” (1865). En la novela de Julio Verne, tres estadounidenses eran disparados a la Luna en una nave llamada Columbia, que costó 5,5 millones de dólares y que pesaba algo menos de 10 toneladas. Cien años más tarde los EEUU lanzaron al espacio a 3 astronautas (por este orden: Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins), tripulantes de la misión Apolo 11, en un módulo llamado también Columbia, que pesaba 13 toneladas y que costó la friolera de 16.000 millones de dólares, que, curiosamente en 1969 equivalían a los 5,5 millones de Verne, aunque actualmente costaría unos 5 millones de dólares hacer una misión similar. Coincidencias. 

Misión Apolo 11, misión, justamente el modelo elegido por la Unión Europea para afrontar los grandes retos científico-tecnológicos a los que se enfrenta, no sin controversia ya que, si bien comparto la idea de que equipos multidisciplinares afronten un objetivo común, las misiones Apolo fueron ejercicios de opacidad, todo lo contrario de lo que debemos buscar ahora.

HG Wells también inventó muchas cosas en sus novelas, por ejemplo el rayo láser que sale en su novela “La guerra de los mundos”, o las puertas automáticas de su novela “Cuando el dormido despierte”. Aunque por supuesto la que sería la bomba es la  máquina del tiempo, de la novela con el mismo nombre. Me encantaría viajar a lugares del pasado y comprobar si son ciertas las paradojas asociadas a estos viajes. La primera la propia paradoja del viaje en el tiempo, que esboza el escritor Mark Twain en El forastero Misterioso. La habrán visto en multitud de series y películas. La paradoja es como sigue: imaginen que viajan al pasado y matan al padre biológico de su padre o madre biológica, es decir a su abuelo paterno, antes de que éste conozca a su abuela. Su padre/madre nunca nacerá y por tanto usted nunca será concebido, de tal forma que usted nunca podría haber viajado al pasado. Pero claro, en este caso usted nunca habría viajado al pasado, por lo que no podría haber viajado al pasado y asesinar a su abuelo, por lo que sí habría usted sido concebido. Por tanto, sí que puede viajar al pasado, asesinar a su abuelo paterno… y así en bucle. A lo largo de la historia se han sugerido hasta 12 soluciones a esta paradoja, desde la existencia de universos paralelos, a las líneas temporales relativas, el retroceso cuántico o la solución del acceso restringido. 

Los viajes en el tiempo parecen ciencia ficción, pero les animo a aproximarse a la paradoja de Einstein-Podolsky-Rosen, a la propuesta experimental de esta paradoja, descrita por John Bell en los años 60 (las desigualdades de Bell), y en cómo la mecánica cuántica contradice el sentido común. Por ejemplo, en la teleportación cuántica se ha comprobado que se puede transmitir información cuántica entre dos partículas entrelazadas, que son aquellas partículas que tienen estados cuánticos que se definen bajo la misma función de onda (revisen también a  Schrödinger). Dicho en román paladino, dos fotones que nacen de la misma fuente coherente están entrelazados, y lo que le ocurra a uno de los dos fotones afectará al otro de forma instantánea, por muy alejado que esté. De momento se ha logrado demostrar en fotones separados hasta 1200 km. Parece de ciencia ficción pero… ahí lo tienen.

La serie Star Trek, también de los años 60, es prolija en aparatos y máquinas que aparecerían años después. Por ejemplo la jeringa sin aguja, el ordenador personal, las tablets, los teléfonos móviles, el GPS, la tomografía axial computerizada… aunque el teléfono móvil realmente fue descrito por primera vez por la tira cómica del detective  Dick Tracy, unos 40 años antes. Mi invento favorito de Star Trek es, como no, el motor de curvatura de la nave Enterprise, que usando materia extraña permitía viajar entre puntos alejados del universo a través de la curvatura de este de tal forma que, al doblar el espacio-tiempo, podría viajarse a una velocidad mayor a la de la luz. Al lado de esto, el hiperespacio de Star Wars e incluso los agujeros de gusano de Interstellar, son de aficionados 🙂 

Sigamos,  las armas de electrochoque aparecían ya en la novela de Thomas Swift llamada “Rifle eléctrico” (1911) y con el big data y el advenimiento del internet de las cosas, cada vez parece más cercano a plasmarse el gran hermano de la novela 1984 de George Orwell. Ya ven, cosas que sonaban a ciencia ficción hace años y que al final se han convertido en realidad, como la presencia de científic@s en política en forma de consejer@s de ciencia, aquí les dejo la entrevista que le ha hecho la AEAC a Juan Cruz Cigudosa (Juan Cruz es su nombre!!), Consejero de Ciencia de Navarra:

También les dejo la entrevista que le hicieron ayer a Emilio Muñoz, científico, microbiólogo, ambos estudiamos ATPasa bacterianas. Él es experto expresidente del CSIC y ex secretario de Estado de Investigación, del que aprendí casi todo lo que sé de historia de la ciencia española y de política científica. Hay un partido político asturiano que dice que aprender es triste cuando lo dice un consejero… escuchen, aprendan y no hagan el ridículo caray:

Acabo con la actualización de las cifras de la pandemia. Sumamos y seguimos, extremen la precaución por favor, esto va en serio:

EnfermedadVirusCasosFallecimientosPeríodo
SARS (1)SARS-CoV8.0987742002-2004
MERS (2)MERS-CoV2.3458172012-2019
COVID-19 (3)SARS-CoV-214.360.451603.3782019-
Pandemia de 1918 (4)Influenzavirus A H1N1*500.000.00050.000.0001918-1920

Fuentes (19/07/2020; 21:10)

  1. https://www.cdc.gov/sars/about/fs-SARS-sp.pdf 
  2. http://www9.who.int/csr/don/26-february-2019-mers-saudi-arabia/es/
  3. Johns Hopkins University: https://bit.ly/3b8hp29 
  4. https://www.cdc.gov/flu/pandemic-resources/1918-pandemic-h1n1.html 

Hasta la semana que viene

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