Diario de un Consejero de Ciencia. Semana 74.

Por Borja Sánchez.

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Buenas noches, 

Lo primero de todo: Asturias vuelve a estar en cifras bajas (relativamente) de transmisión comunitaria. Con el número de nuevos contagios en mínimos de 3 meses, con la positividad por debajo del 5%, realizando miles de PCRs, afrontamos el inicio de la vacunación con la esperanza de ganar tiempo para que nuestros mayores y el personal sociosanitario esté vacunado antes de que llegue la tercera ola. Apelemos, por enésima vez, al cumplimiento de las normas sanitarias, a evitar los espacios mal ventilados y a limitar en la medida de lo posible nuestra vida social y los contactos estrechos.

Hace un año no se hablaba ni de coronavirus ni de vacunas de “ARN mensajero”. Ni siquiera los creadores de la técnica, que hunde sus inicios con una serie de terapias que se quedaron por el camino por falta de financiación y porque, probablemente, era demasiado pronto, contaban con que dichos ARNs pudieran ser utilizados como vacunas. Ni siquiera la bioquímica Katalin Karikó, vicepresidenta de BioNTech, se esperaba que el virus nos diese la oportunidad de ensayar, en un año, la eficacia de unas vacunas que están llamadas a desarrollar terapias para enfermedades donde nuestro organismo no produce una proteína. Algunos ejemplos: fibrosis quística, la α y β-Talasemia, el síndrome de X frágil, la hemofilia A, la atrofia muscular espinal, la anemia falciforme, la neurofibromatosis Tipo 1, la enfermedad de Huntington, la poliquistosis renal autosómica recesiva, distrofia Miotónica Tipo 1  o de Steinert, la distrofia muscular de Duchenne/Becker o el Síndrome de Marfan. Por citar algunas.

Modo de funcionamiento de una vacuna ARN. Fuente: https://cutt.ly/yh7QfNB

Vamos hacia unas semanas relativamente tranquilas, tanto por los findes largos -este y el que viene-, como por el hecho de estar cerrando este ejercicio presupuestario con el de 2021 casi casi atado, y que no arrancará hasta mediados de enero. La semana que viene tocará hacer balance de lo realizado este año y de lo que planteamos para el que viene, pero déjenme darles una cifra: 98,5%: el porcentaje del presupuesto que hemos ejecutado en Ciencia este año. Era el primero, el más complicado, además con casi 3 meses de parón en los procedimientos administrativos por culpa de la COVID19… y hemos conseguido ejecutar casi todo. Mi enhorabuena a todo el equipo de la Consejería de Ciencia.

Esta semana hemos estado, básicamente, recibiendo empresas que nos han presentado sus propuestas de proyectos tractores con la I+D+i como base. Voy a pararme un poco aquí, porque ya va estando más claro el procedimiento de preparación de estos proyectos con cargo a los fondos europeos de reconstrucción. En lo que respecta a aquellas empresas que, teniendo un componente de I+D+i en sus proyectos, quieran participar en estos fondos europeos de reconstrucción, pueden hacerlo básicamente de tres formas:

  1. Concurrencia competitiva a las diferentes convocatorias regionales y nacionales que se van a reforzar con los fondos europeos (aquí se nos convocará a las CCAA a participar en grupos de trabajo para definir qué programas/planes/convocatorias reforzar)
  2. Presentándose a alguna de las llamadas para enviar expresiones de interés de los diferentes ministerios
  3. Utilizando la fórmula de los Proyectos estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE), dependientes del Ministerio de Industria. 

Es en esta figura donde está el quid de esos grandes proyectos tractores, innovadores, con capacidad de arrastre de otros sectores económicos etc. que están llamados a transformar el sistema productivo español. Los PERTEs están regulados en el Real Decreto Ley al que el Consejo de Ministros ha dado luz verde esta semana y donde se van a regular y a optimizar numerosos cuellos de botella en la tramitación de los presupuestos, sobre todo dirigidos a la ejecución de esos fondos europeos que, en un 70%, van a tener a la innovación como palanca. Es por supuesto normativa pensada para la Administración General del Estado pero que seguramente tendrá repercusión en nuestra propia normativa autonómica. Este RDL supone importantes novedades como estas, de las que muchas han sido incorporadas del modus operandi del mundo científico:

1.  Se rescata el papel de las agencias y se vincula su funcionamiento a contratos programa. ¿Les suena si hemos hecho ya, hace meses, algo parecido con FICYT?; ahora sólo nos falta la agencia de innovación, diría que ojalá la hubiera heredado, pero no hay tiempo para lamentarse :).

2.  Trata de agilizar los convenios, aunque en ciencia e innovación ya tenemos el RDL 3/2019 de medidas urgentes en el ámbito de la Ciencia, la Tecnología, la Innovación y la Universidad que regula convenios con una duración de 10+7 años, mucho más adaptados a los convenios en la realidad científica.

3. Se introduce la planificación estratégica como metodología de rango legal. Importantísimo: no sólo no estamos acostumbrados a planear y evaluar estrategias, es que encima ninguneamos a quienes lo hacen. Pues ahora ríanse ustedes de los expertos jurídicos del Gobierno de España. ¿Cómo pueden ser tan melones…? La estrategia es el camino para hacer tangible lo intangible, y en un mundo donde esto lo intangible es la gran materia oscura que mueve las cosas (en palabras de COTEC), planificar bien tu estrategia, adherirse a ella y evaluarla para acometer en su caso planes de contingencia es el único camino que garantiza el éxito. En Asturias ya hemos lanzado nuestro Mapa de Estrategias que debe ser esa hoja de ruta que fomente la colaboración público-privada (yo mismo lo explicaba hace unas semanas en la radio: https://cutt.ly/ThjepTp). Implica además que los diferentes planes se monitoricen mediante KPIs, e implica también que el que no aporte en las líneas que se marquen o que no sepa reciclarse, no le quedará otra que quedarse fuera.  

4. Se crean comisiones clave como la interministerial, la conferencia sectorial y la comisión para la recuperación, transformación y resiliencia. Estas comisiones ya han sido creadas en Asturias hace meses, alguna hace más de medio año.

5. Se contemplan posibilidades para movilizar y contratar personal en los diferentes departamentos.

6. Se crea una ventanilla única para la presentación de proyectos empresariales con cargo a estos fondos de recuperación. En Asturias ya está operativa la oficina de proyectos europeos, con la misma función.

7. Simplifica el tema presupuestario y la fiscalización previa. 

8.   Incluye declaración de urgencia en todo procedimiento vinculado a los proyectos europeos, sin necesidad de más justificación, lo cual agiliza mucho más los trámites.

9.   Y ya temas más técnicos, como los procedimientos para contratos abreviados y simplificados,  la declaración de urgencia anteriormente mencionada, se fijan plazos superreducidos o se pueden publicar bases reguladoras y convocatorias en un único acto. Todo esto parecen temas menores, pero permitirían agilizar la ejecución de los presupuestos dentro de la anualidad.

Pues bien, los PERTE estarán regulados en dicho RDL y, para empezar, las empresas interesadas deberán en primer lugar inscribirse en el registro estatal de entidades interesadas, previo a la presentación de proyectos a cargo de los fondos europeos de reconstrucción en esa ventanilla única creada por el gobierno.

En Asturias vamos a solicitar dos cosas: 1. que las empresas comuniquen a la oficina de proyectos europeos cualquier proyecto susceptible de optar a estos fondos europeos de reconstrucción y 2. que los proyectos estén alineados con el Mapa de Estrategias del Principado y con alguna de las políticas palanca del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía (recuerden: 4 ejes, 10 políticas palanca y 30 componentes). A partir de aquí, el Comité Asesor irá informando los diferentes proyectos, que deben aunar capacidades competitivas, científico-tecnológicas y tener gran capacidad de arrastre de la economía.

A mayores, a finales de enero publicaremos un borrador de la Estrategia de Especialización Inteligente, condición habilitante para optar a los programas europeos, vamos a decir, clásicos, y que está identificando 6 cadenas de valor donde Asturias puede especializar su economía. El informe en el que nos basamos es este: http://www.uniovi.net/regiolab/enlaces2/observatorio/  (realmente es la primera parte) donde se identifican los sectores de actividad en los que resultaría más oportuno implementar proyectos de apoyo a la innovación coherentes con una estrategia regional de especialización inteligente. Se han identificado 6 sectores sobre los que, actualmente, están trabajando 6 grupos de entre 6 y 12 personas con representantes público privados de los diferentes agentes del sistema de ciencia y tecnología. Esto hará que a finales del mes de enero tengamos definidas esas 6 cadenas de valor en las que se unan capacidades competitivas y científico tecnológicas, y en las que Asturias puede especializarse con respecto al resto de regiones de la UE27. Esto es el culmen de un proceso que comenzó con la reunión del G25, a principios del verano, y a partir de aquí tendremos una serie de documentos que deberemos evaluar periódicamente de acuerdo a un cuadro de mando de indicadores de resultado y seguimiento. 

Y después de este rollo, y para despedirme, dejadme hablaros un poco de la importancia de reírse y de ser feliz, cada uno en las medidas de sus posibilidades. Anteayer veía en facebook este vídeo:

https://fb.watch/2ByPAD6HxJ/

Y he de decir que me ha recordado unos apuntes que tenía en un documento en google drive y que empezaba así: “No entiendo a esas personas que parece han desayunado un tazón de vinagre. Y no sé por qué tratas de entenderlas, es una auténtica pérdida de tiempo”.

Por eso, y ahora que la ciencia está en boca de todo el mundo por el tema de las vacunas, apuntar que la ciencia también nos dice que reír alarga la vida, es beneficioso para la salud e incluso es capaz de engañar a nuestro cerebro para hacerle creer que somos felices. ¿Y esto cómo es posible? Conozco varios ejemplos de artículos científicos revisados por pares y que tenía anotados para escribir algo algún día; pero como me voy conociendo, prefiero escribirlo y dejarlo plasmado aquí.

  1. Grin and bear it: the influence of manipulated facial expression on the stress response. En este proyecto se reclutaron 169 participantes. El estudio comprendía 2 fases, la primera de entrenamiento, donde los participantes fueron divididos en 3 grupos en los que cada grupo practicó una expresión facial diferente. Por cierto las expresiones se entrenaban sujetando palillos, jeje. La segunda fase del estudio consistía en someter a los participantes a situaciones de estrés, como dibujar una estrella con la mano no dominante mirando a un espejo, o sumergir la mano en agua helada. Pues bien, aquellos participantes entrenados para sonreír, recuperaron su ritmo cardíaco – que se elevaba durante la fase de estrés- mucho antes, por lo que los investigadores concluyeron que sonreír ayuda a recuperarse mucho antes de situaciones de estrés. Enlace al estudio https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23012270/ 
  2. Happiness and longevity in the United States. Este otro es mucho más directo, correlaciona el grado de felicidad de la gente con su longevidad. Enlace al estudio: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0277953615301222 
  3. Laughter prescription. Reírse tiene beneficios, con evidencia clínica, en geriatría, oncología, cuidados intensivos, psiquiatría, rehabilitación, reumatología, cuidados paliativos que demuestran que reírse y tener buen humor son aliados para curarse de casi lo que sea. Enlace al estudio: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2762283/ 

Las personas felices viven más y mejor. Una forma de ser feliz en la vida es combinar 6 cualidades que también leí esta semana en el grupo Educaction Asturias. Extrapolados del campo de la educación al resto de campos, esta lista de cualidades debieran ser requisitos básicos para cualquier puesto de trabajo: 

  1. Compañerismo: nadie es bueno en solitario, nadie lo sabe todo. 
  2. Resiliencia: si uno tiene claros sus objetivos y bien planificada su estrategia, no hay que rendirse nunca.
  3. Empatía: ponerse en el lugar de los demás y comprender cómo se siente.
  4. Esperanza: una forma de ser feliz, y de no procrastinar, es plantearse objetivos en la vida. 
  5. Diálogo: intercambiar opiniones con gente que piensa diferente a nosotros y estar abiertos a la crítica constructiva.
  6. Humildad: saber ceder para poder llegar a acuerdos y avanzar

No es difícil ser feliz si se practican esos 6 hábitos. El otro día me decía Álex que tengo sonrisa de playmobil. Es verdad que los playmobil tienen una sonrisita perenne dibujada, tan cierto como que no tienen codos, miren:

Y es cierto que busco fotos mías por internet y es rara la foto en la que no salgo riéndome, lo cual no quiere decir que me esté riendo de nada en concreto. De hecho ese gesto provocó mi única expulsión de la Universidad, cuando una profesora de iniciales E.A.A. se empeñó en que  me estaba riendo de algo… y fui incapaz de convencerla de lo contrario. Ni que decir tiene que no le guardo ningún tipo de rencor. 

Anécdotas aparte, escuchemos a la ciencia y aparquemos esos desayunos a base de vinagre, feliz se vive más, es bueno para la salud y para vivir con menos estrés. Igual que se recomienda andar durante media hora al día, también debería prescribirse reir media hora al día.

Hasta la semana que viene.

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