Diario de un Consejero de Ciencia. Semana 75.

Por Borja Sánchez.

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Buenas noches, 

No empieza muy bien 2021; al fallecimiento de un niño de 12 años se le ha sumado el de un operario de máquina quitanieves, mientras que otro se encuentra aún desaparecido bajo el alud de nieve que los arrastró. Nuestros pensamientos están con sus familias en estos duros momentos, ojalá el arranque del año hubiera sido de otra forma. 

Dejamos atrás un 2020 marcado por la COVID, y tenemos presupuestos otro año más. No es baladí, los presupuestos son la ley que conforman el instrumento por excelencia del poder ejecutivo. Eso sí, nada comparado con el presupuesto del año pasado, este año IU, Podemos, Ciudadanos y el portavoz de Foro votaron a favor del mismo. Todo un logro del equipo negociador con Gimena, Dolores y Ana al frente.

2020 ha sido un año donde hemos funcionado a 3 cosas a la vez. En primer lugar a ejecutar nuestro presupuesto, objetivo que hemos logrado en un 98,5%. Leo que en España, además de retroceder posiciones entre los países que más invierten en I+D+i, no somos capaces de ejecutar la mitad del presupuesto. No es una cuestión menor, no se crean que es tan sencillo ejecutar un presupuesto, hace falta tener muy bien estudiados los instrumentos, los plazos, los controles… y hace falta planificar muy bien. Por eso estoy tan contento del trabajo que ha realizado el personal adscrito a la Consejería de Ciencia; no es sencillo ejecutar casi todo tu presupuesto en tu primer año cuando, además, hemos estado casi 3 meses con el procedimiento administrativo parado y con la secretaria general técnica con una persona hasta febrero…

En segundo lugar apoyando el desarrollo de iniciativas público privadas en respuesta a la covid19 y que han terminado en la fabricación de respiradores, de equipos de protección individual, de un dispositivo de monitorización de contactos estrechos… y que han generado un clima de colaboración sin precedentes dentro de nuestro sistema científico tecnológico. Y en tercer lugar hemos estado preparándonos estratégicamente frente a 2021 y a los fondos de reconstrucción. Para que se hagan una idea, España recibirá entre 2021 y 2023 casi 60.000 M€ solo del mecanismo de reconstrucción y resiliencia, unas 7,5 veces más que los fondos de cohesión recibidos entre 2014 y 2020, lo que va a suponer un reto de gestión sin precedentes. De nuestro lado hemos elaborado un mapa de estrategias, se ha creado una oficina de proyectos europeos, un comité asesor público privado y la Comisión Delegada del Gobierno para la Reestructuración y asuntos económicos. Tenemos el análisis de los sectores productivos y con alta capacidad de arrastre de otros sectores donde focalizar nuestra estrategia de especialización inteligente, y toca elegir qué grandes proyectos, de entre todos los que tenemos conocimiento, van a ser propuestos para el Plan de reconstrucción y resiliencia. A mayores, recordar que los proyectos particulares podrán ser presentados a las diferentes convocatorias que se irán publicando por los ministerios o por nosotros mismos.

He de decirles que, a día de hoy, hemos cumplido con todas las iniciativas que traíamos en nuestro programa de gobierno. Si por algo tienen que juzgar nuestro trabajo, espero que sea por nuestros resultados. Como ejemplo, vamos a ver el grado de cumplimiento de los planes que había escrito hace un año, en la edición número 22 de este diario. Entonces decía que… 

  1. Acabar definitivamente con la patente que me queda por presentar (igual hay una segunda) así como de escribir y enviar para su publicación algún trabajo científico que me sigue quedando pendiente. Cuando entré en el gobierno fui consciente que… ¡¡tenía trabajo científico programado para más de un año!! → 2021: lo único que me queda de mi antiguo trabajo como investigador del CSIC, es publicar un trabajo sobre la influencia de la microbiota en la enfermedad de Alzheimer y que Raquel lea su tesis. La spin-off va viento en popa, estamos recuperando talento y… va tocando utilizar trabajos que quedaron sin publicar para crear otra spin-off.
  2. Completar el sistema de Gobernanza de la Ciencia en Asturias, que favorezca la cooperación entre los distintos actores implicados mediante convenios, colaboraciones y acuerdos entre la Universidad, los OPIs, el ISPA, los Centros Tecnológicos, las fundaciones, el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias, el SESPA, etc. → 2021: no ha sido posible aún, pero las directrices están marcadas y se plasmarán en sendas leyes. Al margen de esto, se ha conseguido un clima de innovación abierta y se han creado 6 nuevos centros de I+D+i, así como renovado todos los convenios.
  3. Completar la transformación de la Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad en Instituto Mixto entre el Gobierno de Asturias, el CSIC y la Universidad. 2021→ completado a expensas del último trámite.
  4. Comenzar a aumentar gradualmente nuestra inversión en I+D+i, con el objetivo de intentar estar en 2023 en un 2% del PIB. 2021→ este año veremos el efecto, pero nos queda muchísimo por andar.
  5. Dar los primeros pasos hacia una Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación autonómica. 2021→ completado.
  6. Poner en marcha un plan regional para la atracción y retención de talento en el sistema de I+D asturiano con el fin de incorporar personas que ayuden a dinamizar nuestra región. 2021→ completada la primera fase con las bases reguladoras in itineras ,en cuya gestión nos ayuda FICYT a través de un contrato programa.
  7. Apoyar la candidatura de la Universidad de Oviedo a liderar un consorcio de Universidad Europea. 2021→ apoyada… se quedaron cerca, pero hay que seguir intentándolo.
  8. Lanzar consorcios de investigación que den los primeros pasos hacia las 2 misiones científicas de Asturias. 2021→ lanzados; no descartamos aumentar el número de misiones en función de lo que salga en la estrategia S3 puesto que nos dan un paraguas normativo.
  9. Poner a disposición de la comunidad científica un calendario con convocatorias de I+D y con convocatorias de innovación… y cumplirlos. Previamente, y nada más comenzar el año, replantearemos las bases reguladoras con los principales agentes receptores de estas ayudas para incorporar todas aquellas observaciones que estimen oportunas. 2021→ completado, tenemos las bases reguladoras, y hemos ido más allá tenemos el calendario (publicado en el contrato programa de FICYT) y, además, tenemos planteadas las retenciones de crédito hasta 2023. 
  10. Poner en marcha programas para fomentar la implantación de centros de I+D+i privados. 2021 → se han creado 6 nuevos centros de I+D+i.
  11. Crear un mapa físico de la innovación en Asturias, y comenzar a estudiar la diáspora del talento asturiano alrededor del mundo. 2021→ se ha lanzado en forma de la Cátedra Innova con el grupo RegioLab de la Universidad de Oviedo.
  12. Lanzaremos una serie de pilotos con el que poder analizar la viabilidad de programas futuros, orientados a llevar la banda ancha al mundo rural (Pilotos 5G) o promocionar programas que luchen contra el techo de cristal entre las mujeres. 2021→ se ha creado un laboratorio abierto sobre esta tecnología, en forma de cátedra con la Universidad de Oviedo.
  13. Organizar la Olimpiada Científica Juvenil Española. 2021→ ha sido imposible debido a la pandemia.
  14. Lanzar un programa para la acreditación de unidades/institutos/centros con sellos de excelencia Severo Ochoa/Ramiro de Maeztu. 2021 → comenzaremos la tramitación de las bases en el primer trimestre de 2021.
  15. Coordinar las actividades de la Semana de la Ciencia y la Tecnología a través de FICYT. 2021→ ha sido imposible debido a la pandemia.
  16. Representar a las regiones españolas en la Comisión de Educación (en la parte universitaria) del Comité de las Regiones Europeo. 2021 → completado.
  17. Viajar, visitar, reunirme, escuchar con todas aquellas personas, instituciones, colectivos que tengan algo que decir y aportar a la ciencia asturiana. 2021 → completado… y para seguir.

Bueno, y ahora 2021. ¿Qué le pido a 2021? Un año después me reafirmo en que el futuro se construirá con ciencia, talento e inversión, y que necesitamos seguir atrayendo y fijando conocimiento en nuestro territorio. Bueno, a 2021 le pido:

  1. Lanzar la ley de ciencia.
  2. Lanzar la ley para la creación de la agencia de ciencia e innovación.
  3. Completar el cambio en la gobernanza del sistema de ciencia, manteniendo las nominativas imprescindibles.
  4. Lanzar las bases reguladoras para las convocatorias STEAM, de transferencia y divulgación, de innovación para los CDTLs y para la mejora eléctrica de todas nuestras infraestructuras de TDT.
  5. Conceder todas nuestras convocatorias de I+D+i, de recursos humanos y de innovación.
  6. Redactar la estrategia de especialización inteligente.
  7. Presentar un borrador que analice dónde exportamos talento.
  8. Apalancar acciones e iniciativas de I+D+i en los proyectos tractores que opten a fondos europeos y que se presenten tanto en forma de PERTEs como a las diferentes convocatorias de los ministerios. Que la ciencia esté presente en todos ellos.
  9. Seguir aumentando los centros de gasto de I+D+i presentes en nuestro territorio.
  10. Trazar una hoja de ruta con UniOvi para ir de la mano, seguir formando ciudadanos, talento, y explorar formas de acometer tanto los empleos del futuro como acelerar la transferencia de conocimiento.
  11. 2021 será el año de la conectividad, de la 5G, de la atracción de nómadas digitales que vengan a nuestra región a teletrabajar y de la irrupción de los laboratorios de innovación social que ayudarán a vertebrar nuestro territorio y a visibilizar la ciencia ciudadana.
  12. Lanzar compra pública innovadora y sandbox.
  13. Aumentar la creación de empresas de base tecnológica.
  14. Y para mí, me pido completar un auto-experimento en el que llevo 9 semanas inmerso y que responde a una cita de Ray Bradbury, quien tuvo gran influencia en la literatura de ciencia ficción y que en su “Consejos para jóvenes escritores” dejó escrito lo siguiente: “escribe una historia corta cada semana. Es imposible escribir 52 malas historias seguidas.” ¡Ya veremos!

Veremos el año que viene qué conseguimos. Les deseo un feliz año 2021 y, visto lo visto, dan igual las supersticiones, yo aunque vaya contra la tradición -por cierto no sé si la humanidad ha inventado algo peor que las tradiciones…- procuro entrar con el pie izquierdo por cuestiones ideológicas. Pero casi que da igual. Ahora bien, preveo un buen augurio (cosa de lo más científica,  -nótese el sarcasmo-) el número del decreto de mi delegación de firma para mis vacaciones, y el del real decreto ley de medidas urgentes que buscan agilizar la gestión de los fondos europeos es el mismo, el 36:

La semana que viene, y la siguiente, me tomaré unas vacaciones relativas para coger fuerzas en 2021. Pensaba en dejar de publicar los diarios, pero aprovecharé para hacerlos coincidir dos artículos que vengo prometiendo a lo largo del año y que tengo ganas de escribir. El primero sobre por qué Bach fue un científico a su manera, y el segundo, una de las claves para llevar a cabo un proyecto profesional, que es cómo no procrastinar. Esto, el no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy, junto con el estar abierto a la crítica constructiva y a la mejora -fácil de decir pero difícil de aceptar – es lo que a mi modo de ver una de las grandes razones que subyacen al éxito.

¡Chao!

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