Filosofía Ciudadana

Hoy os dejamos información sobre el libro “Filosofía Ciudadana” de Miguel Angel Quintanilla, Socio Fundador de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia (AEAC). La presentación del mismo tendrá lugar el próximo 3 de Marzo a las 19:00 en la Librería Pasajes C/ Genova 3 de Madrid y contará con una presentación a cargo de José Manuel Sánchez Ron y Eulalia Pérez Sedeño.

Filosofía ciudadana nos ofrece un compendio de «píldoras para pensar», de breves artículos y reflexiones, en los que Miguel Angel combina su visión como filósofo racionalista y crítico con su experiencia política. Todo ello surge del hecho de que nunca en la historia de la humanidad se había vivido una época como la presente, marcada por las interacciones cada vez más complejas de la sociedad con la ciencia, la tecnología y la política. Para hacer frente a los nuevos retos, a veces es necesario dar un paso atrás y reflexionar con las herramientas que proporciona la filosofía.

La responsabilidad de controlar el desarrollo tecnológico, poniéndolo al servicio de las personas, la necesidad de aumentar el esfuerzo de inversión en I+D, o la importancia de compartir el conocimiento para decidir en sociedad, se justifican en estas páginas con la misma vehemencia con que se defiende regalar «juguetes para hacer cosas» en Navidad, tener una asignatura de filosofía en la educación obligatoria o poner en marcha un programa efectivo de ayuda a los refugiados.

Una nueva forma de entender la filosofía y un manual imprescindible para ciudadanos y ciudadanas que hayan decidido tener opinión propia y pasar a la acción como sujetos activos de una sociedad más sabia, más ilustrada y más justa.

En el prefacio del libro, Miguel Angel Quintanilla nos lo presenta como una colección de pequeños ensayos de filosofía ciudadana.


Prefacio

Tenemos los mejores instrumentos que nunca ha tenido la humanidad para entender el mundo y para transformarlo de acuerdo con nuestros deseos. Pero no tenemos tiempo para pensar en el mundo que tenemos y no somos capaces de formular deseos o planes de vida que nos parezcan plenamente satisfactorios durante un intervalo de tiempo significativamente mayor que el que necesitamos para formularlos. Por eso creo que una de las tareas más urgentes de nuestra época es la de recuperar la capacidad de pensar, una parte al menos de la más ambiciosa meta de la Ilustración: pensar para saber, saber para poder, poder para hacer lo que queremos.

Sí, no es más que más de lo mismo: recuperar el programa de la Ilustración, aunque sea desde nuevas bases, más modestas y realistas, pero también más decisivas e irrenunciables, porque ya no tendremos muchas más oportunidades de plantearnos ese proyecto de humanidad responsable.

Por eso presento estas páginas ante el lector con humildad y atrevimiento. Me gustaría que las leyera como lo que son: una colección de pequeños ensayos de filosofía ciudadana. Pero no un libro de recetas para vivir bien ni un compendio de pensamientos definitivos y acabados. Son solo estímulos para pensar, inspirados en la tradición de la filosofía, en la experiencia política, en el respeto a la ciencia y en el afán de dominar la innovación tecnológica, la única palanca que tenemos para recuperar el control de nuestras vidas y del universo en el que nos ha tocado vivir. Son solo píldoras para pensar, como las que tomamos para alargar el disfrute de la vida a lo largo de los años, pero dedicadas tan solo a estimular la vida intelectual, el pensamiento.

Cada capítulo se puede leer en unos breves minutos y, por lo general, su contenido está relacionado con la actualidad del momento en el que se escribió, tanto en contextos globales como nacional e incluso local. (En definitiva, es un libro escrito desde Salamanca, España, durante la segunda década del Tercer Milenio). Pero la organización del libro no responde a criterios temporales ni a una estructura temática rígida. Solamente he agrupado los más de cien breves capítulos en cuatro partes para facilitar su manejo. La Parte I contiene ensayos de carácter filosófico general y está dedicada a especular sobre nuestro lugar en el universo y nuestra capacidad para entenderlo y cuidar de él. La Parte II, dedicada a la innovación tecnológica, se inicia con un pequeño homenaje a los novatores, los innovadores de la época ilustrada, y recoge decenas de pensamientos dedicados a la tecnología y a la innovación responsable: cómo nos afecta la innovación tecnológica, cómo podemos comprender su dinámica y controlar su desarrollo. La Parte III está dedicada a pensar sobre la cultura científica, como una herramienta esencial para afrontar los retos, recursos y respuestas políticas que nos plantea la ciencia, su desarrollo y sus aplicaciones, en la sociedad actual. La Parte IV se dedica a la reflexión sobre el poder y la política con un énfasis especial en la política educativa y científica y en algunos de los retos políticos más importantes que tenemos que afrontar por el auge de los populismos, el nacionalismo y la banalización del debate público.

Supongo que el lector será capaz de rastrear, a través de las páginas de este libro, las trazas que ha ido dejando en él la biografía del autor. Aunque los textos se han revisado uno por uno para la presente edición, la mayoría de ellos provienen o bien de textos publicados en el Consejo Editorial del diario Público, en su edición en papel entre 2008 y 2012, o bien de las pequeñas piezas radiofónicas que durante años he leído todos los martes en la emisora Onda Cero de Salamanca, muchas de las cuales se han publicado también en mi blog maquinta.wordpress.com. Este contacto con el mundo periodístico me ha enseñado muchas cosas que yo no sabía que tenía que aprender. Por ejemplo, que casi todo lo que decimos y pensamos se puede exponer con menos palabras y con más precisión, que uno no puede escribir lo que quiera, sino lo que quepa en el espacio disponible y que uno no puede escribir cuando le venga en gana o cuando se sienta inspirado, sino antes de que se cumpla el plazo que le han dado para la publicación o la salida en antena. Un mundo de sorpresas, para un académico más bien tradicional en sus costumbres y caprichos.

¡Ojalá los lectores de este pequeño libro disfruten leyéndolo tanto como yo he disfrutado escribiéndolo, a lo largo de estos años!


Miguel Á. Quintanilla

Catedrático emérito de Lógica y Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Salamanca, ha publicado numerosos libros y artículos sobre filosofía, ciencia, tecnología y política. Entre ellos destacan Tecnología, un enfoque filosófico, obra pionera en el campo de la filosofía de la tecnología en español, o A favor de la razón, reivindicación de una filosofía racionalista, crítica y progresista. Ha sido además miembro del Comité de Dirección de la Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía y director del Diccionario de filosofía contemporánea, obra representativa de la generación de filósofos españoles de los años setenta. Es Socio Fundacional de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia (AEAC).

Su compromiso político le llevó a ocupar cargos de relevancia en la política científica y universitaria española en diferentes épocas de la democracia. Ha sido senador, Secretario General del Consejo de Universidades y Secretario de Estado de Universidades e Investigación. En años recientes ha fundado y dirigido el Instituto de Estudios de la Ciencia y la Tecnología de la Universidad de Salamanca.

Entre otros reconocimientos, ha recibido el premio FUNDESCO de ensayo, el premio Prisma de divulgación científica de la Casa de las Ciencias y la Gran Cruz de la Orden Alfonso X el Sabio. Es doctor honoris causa por la Universidad de Valparaíso.

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