La experiencia del usuario llevada al modelo Circular

En anteriores posts (https://bit.ly/2EpDqgZ) recogimos, de forma simple, los modelos de negocio con los que se podía poner de manifiesto el incremento de valor asociado a la Economía Circular y destacamos la importancia de estudiar la modificación en la estructura de costes de la empresa según el nuevo rol de los recursos en toda la cadena de valor.

Pues bien, en relación con éste último, el rol jugado por los recursos (productos y materiales) los modelos de Economía Circular, y según el modelo de negocio que adoptemos, se producirán o por una ralentización de los bucles asociados a los mismos, o por un cierre de su bucle de uso.

Bajo la primera opción, aumentará la utilización del producto o matetrial, ya sea prolongando su vida útil (mediante un diseño duradero, un diseño para mantenimiento, etc.), o utilizando los esquemas de compartición bajo modelo de productos como servicio. Bajo la segunda, el cierre de los bucles de recursos, garantizará que los productos o materiales se puedan reciclar de forma cerrada al final de su uso.

Tanto en un proceso como en el otro, el comportamiento de los usuarios (clientes, trabajadores, empresas o administración) toma un papel relevante en la dinámica de comportamiento circular y en su efectividad.

En este sentido, si se sabe que aproximadamente el 80% del impacto ambiental de un producto se determina durante su fase de diseño, los diseñadores deben tener un flujo de información fiel sobre la experiencia de usuario asociada el proceso de ralentización o cierre de blucles en relación con los productos o materiales.

Para la circularidad de un producto es necesario que en los modelos de empresa a consumidor, B2C, la experiencia del usuario y su comportamiento se conviertan en un elemento integral y parte del proceso en la fase de diseño. El usuario de un producto y su comportamiento podrán tener una influencia significativa en la circularidad global del producto, de los materiales y, en definitiva, en la circularidad de la empresa.

En el paso del paradigma lineal al paradigma circular se deberá asumir que aquellos que decidieron usar o comprar productos o materiales bajo un modelo lineal, movidos por las funcionalidades propias del producto, ahora van a cambiar su modo de decidir por la elección de productos o materiales con adicionales funcionalidades ligadas a su durabilidad, reparabilidad, remanufactura, reciclabilidad, etc…y que además van a modificar su forma de consumo extendiéndola hasta la generación de un nuevo flujo, comportamiento, C2B.

Los diseñadores, ya sean de productos o de modelos, son la principal puerta de entrada para la circularidad en las empresas y su trabajo debe basarse en flujos de información sobre materiales, flujos de información técnicos y flujos de información sobre la experiencia del usuario.

En este sentido, en la fase de diseño de producto, no es sólo necesario el análisis en profundidad de los requerimientos de producto en sí, sino que tendremos que incorporar requerimientos de durabilidad, de reparabilidad, de reciclabilidad, etc… y la empresa que sepa despertar la demanda de estos nuevos requerimientos, junto con el comportamiento de interacción circular de los usuarios, será la que se convierta en líder en circularidad como es el ejemplo del modelo de Fairphone con su móvil modular, diseñado para durar.

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