¿Tiene otros valores que los macroeconómicos el Fondo Monetario Internacional? La “nerdización “como problema (segunda parte).

Por Emilio Muñoz, socio fundador de la AEAC

Viene de https://aeac.science/tiene-otros-valores-que-los-macroeconomicos-el-fondo-monetario-internacional-la-nerdizacion-como-problema/

Rogoff comparte sin embargo con Tooze,  la idea de que Europa, durante la crisis, tendría que haber intentado “una quita parcial de la deuda de Grecia” y también de las de Portugal,  Irlanda,  España. Para Rogoff, Alemania debería haber aceptado esta opción, aún a trueque de aumentar su propia deuda para capitalizar los bancos prestatarios a los países del Sur.

En el texto glosado se reconoce que Tooze elogia a los economistas J. Stiglitz y P. Krugman -son  autores por los que hay una general predisposición al elogio desde la visión progresista y solidaria- por haber aconsejado abandonar el euro. Rogoff condescendiente en este punto se pregunta si Tsipras sabía de su “fragilidad negociadora” y por otro lado “si abandonar el euro a la larga tal vez hubiera sido lo lógico, la transición  llevaría  años y demandaría cooperación, no confrontación, con Europa”

Tooze le da mucha importancia al hecho  de que, en Irlanda y España, la causa de la crisis no fue el despilfarro fiscal sino el rescate bancario. De nuevo el carácter  “nerd” de Rogoff recuerda que la causa no ha estado solo en el sector privado y se auto cita  refiriendo a su libro, no exento de polémica, con Carmen Reinhart: “Esta vez es distinto. Ocho siglos de necedad financiera”  (SL. Fondo de Cultura Económica de España, 2011)

Termina con un malabarismo dialéctico para elogiar a Tooze como historiador con la mención específica a su libro “El diluvio de la Gran Guerra y la reconstrucción del orden mundial” (Crítica, 2016), si bien seguidamente expone que  su nuevo libro muestra como “los historiadores pueden perder…respecto de otros académicos cuando se trata de investigar sucesos contemporáneos “: una lección de (falsa) humildad desde la conciencia de tribu.

Justo una semana después, el 14 de octubre de 2018, El País Negocios abría el número 1.719 con el siguiente  rótulo; “Temor a un frenazo económico “y subtitulaba “El Fondo Monetario Internacional avisa de que los riesgos para el crecimiento-siempre en el frontispicio- acechan, siendo la guerra comercial la mayor amenaza”. De nuevo solo preocupa el crecimiento y ahora parece que el peligro es Trump. El artículo de cabecera corre a cargo de Luis Doncel y se titula “El miedo a una crisis vuelve a la escena” (págs.2-5), incluyendo un editorial encabezado  de modo significativo  como “Malos presagios” y una entrevista al nuevo economista jefe, Maurice  Obstfeld.

Hay datos y reflexiones de importancia en el trabajo de Doncel con los que algunos que mantenemos sentimientos progresistas y solidarios, a la par que académicamente defendemos la  aplicación del concepto interéticas  sustentado en valores como el compromiso responsable, la empatía y la justicia social, podemos identificarnos. Entre aquellos, por ejemplo,  cabe citar que responsables del FMI sostengan que “Cuanto antes desaparezca la guerra comercial será mejor  todos… No podemos posponer  definitivamente la normalización de la política monetaria”;  de estas palabras cabe colegir  que hay que evitar bombas de relojería financiera.

También se reconocen debilidades en el propio FMI como apunta Lagarde cuando resume en tres preguntas tras la reunión de Bali en octubre: en efecto se interroga sobre “si la economía es fuerte suficientemente”; “si es asimismo bastante segura“ y “si se ha repartido de modo suficiente los beneficios de estos años de crecimiento”.

 En el reportaje hay un recuadro en la parte inferior derecha de la página 3 que  bajo  rótulo que reza Proyecciones se titula “El claroscuro  español”. Me entristece que en estas interesantes líneas la preocupación casi enfermiza, en mi modesta opinión, se enfoque sobre la deuda. Eta preocupación ya se arrastra desde el gobierno de Rajoy al que “alaban por las reformas y las tasas de crecimiento“, pero lo critican a la vez “por no haber aprovechado la bonaza para haber reducido la deuda”. Las preocupaciones se ahondan porque según el FMI el “déficit público español no va  a bajar  del 2% en los próximos años”. Tampoco el Banco de España  cree que “baje el 2,2 % en tres años”. Asimismo la deuda tampoco  dará buenas noticias: el FMI  estima que “seguirá por encima del 92 % al menos hasta 2023 “. La parte positiva llega de los datos sobre el crecimiento, puesto que el caso español- confieso que científica y racionalmente no entiendo el porqué´-. Ingenuamente me pregunto: ¿Es por la locura consumista, por el boom del juego, por el desarrollo expansivo del narcotráfico, por la posición de cabeza tras Tailandia, en el consumo de prostitución, por la bomba financiera del sector inmobiliario? Sería bueno, reconfortante, que se explicara por qué desde la perspectiva meso y microeconómica, no  solo con el dato macroeconómico sin detallar.

Entretanto, en el reportaje de L. Doncel se  entrevista al señor Obstfeld  que se ilustra con una foto suya sonriendo, quien se descuelga con esta perla de ”bayética”, ética de bayeta como recurso. Sobre España apunta lo siguiente “Se pueden ganar votos revirtiendo reformas, pero a largo plazo será negativo”. ¿Conoce este sabio señor los sobrecogedores problemas que afectan a una parte muy significativa de la ciudadanía española tal como se han desgranado con algunos ejemplos al principio de este artículo? Ya está bien de los sabihondos mágicos de las instituciones económicas  con salarios sustantivos porque luego en Bruselas no consiguen despegarse de sus tics deficitarios. La respuesta de  la Comisión a la propuesta de  presupuestos no ha sido mala pero denota un cierto tufillo de hipócritas ganas de salvar la cara por si el déficit cómo es posible se supera; he dado datos y opiniones aquí que lo avalan, independientemente de estos presupuestos  porque se emitieron antes de ellos.

La”nerdización“del FMI o la acción caprichosa e irresponsable de otros repelentes niños Vicente, por utilizar terminología vintage, no deben prevalecer sobre bastantes  y dolorosas miserias humanas.


Bibliografía

E. Muñoz, La economía reclama (inter) disciplina. La biología al rescate, La hoja del monte, Valdemorillo ( Madrid), 2013