Reflexión sobre trastornos cerebrales en el Día Mundial del Cerebro
En el día mundial del Cerebro, nuestra Presidenta Mara Dierssen nos recuerda que los trastornos cerebrales son uno de los mayores desafíos para la salud pública.
Los trastornos cerebrales son uno de los mayores desafíos para la salud pública. Estos trastornos son la principal causa de enfermedad y discapacidad en todo el mundo, afectando a 179 millones de europeos y representando un costo anual de 800 mil millones de euros. Se estima que casi 1 de cada 2 personas sufrirá algún trastorno neurológico y/o mental a lo largo de su vida. Enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson, la depresión y la epilepsia son altamente debilitantes y, en muchos casos, no tienen cura, afectando significativamente la calidad de vida de los pacientes y sus cuidadores.
La Unión Europea se encuentra en un punto de inflexión debido a los cambios demográficos y sociales, y situaciones como pandemia de COVID-19, las consecuencias de la agresión de Rusia a Ucrania o la propia crisis climática incrementarán el número de personas afectadas por trastornos cerebrales.
Se debe priorizar la investigación neurocientífica a todos los niveles y adoptar medidas para mejorar el acceso al tratamiento y la calidad de vida de las personas afectadas por trastornos neurológicos, promoviendo la salud cerebral a lo largo de la vida. Además de las medidas estructurales para impulsar la investigación en neurociencia, se ha de asegurar la inversión necesaria para enfrentar los retos asociados a la comprensión del cerebro y sus enfermedades, se han de tomar medidas para avanzar en el diagnóstico y la monitorización de estas enfermedades y establecer indicadores para analizar su evolución. La promoción de la salud cerebral ha de ser un derecho de la ciudadanía a la que se debe garantizar el acceso igualitario a la atención de las enfermedades cerebrales. Para ello es necesario establecer marcos normativos que permitan medidas efectivas y sostenibles.



