Diario de un Consejero de Ciencia. Semana 34.

Por Borja Sánchez.

Puedes consultar entradas anteriores de este diario haciendo clic aquí.

Hoy no sabía si escribir este diario o no, porque representa dejar de estar atento durante unos minutos a lo que realmente importa ahora que es intentar ayudar a salvar vidas en Asturias, en el resto de regiones y en el mundo, porque hay países donde la COVID-19 va a causar una auténtica hecatombe. Por otro lado no quería que el nuevo coronavirus me chafase la oportunidad de contarles todo lo que llevamos haciendo desde el día 14 de marzo, cuando conocimos que se decretaba el estado de alarma. He optado por esta opción. Quería agradecer a todas las personas que han mostrado su interés altruista en apoyar a nuestros personal sanitario; empezaría por el equipo al que pertenezco, que llevan trabajando continuamente 8 días, seguiría por el Consejero de Salud, pero después la lista de gente del ámbito público y privado es extensa… ell@s saben quiénes son 🙂

Antes de empezar voy a hacer una reflexión, y es que hemos descubierto hace una semana que éramos felices. Así, sin anestesia. Podíamos ir a dónde quisiéramos, nuestra libertad de movimientos no estaba restringida, podíamos dedicarnos a nuestras aficiones favoritas, trabajar, salir a tomar un café… Ahora ya ven, confinados un mes, esperemos que sea suficiente. Ya habrá tiempo de pensar en las causas, en repensar estrategias, en que la siguiente vez no nos pase esto. Yo aprendería de los aciertos y errores de otros países, y de los nuestros propios, y por supuesto espero que se haga de la mano de la ciencia. ¿Se han dado cuenta que también hemos descubierto que somos una única sociedad? ¿Dónde han quedado los problemas que nos dividían? Atrás, como haremos con el coronavirus.

Voy a contar cómo ha ido la semana. La primera preocupación tras decretarse el estado de alarma fue que el personal de mi consejería estuviera en disposición de trabajar telemáticamente cuanto antes. Empezamos el propio sábado y lo conseguimos el martes. A partir de ahí, reunión de todas las comunidades autónomas con el Ministro de Ciencia quién nos anuncia los fondos destinados a I+D (30 millones desplegados entre CSIC e ISCIII) e innovación (500 millones habilitados en el Programa Cervera). La Unión Europea también ha abierto una convocatoria de proyectos exprés para luchar contra la COVID-19. El Ministro nos pidió que la ciencia estuviera al servicio de la salud, y así está siendo. Nuestros esfuerzos iniciales se centraron en hacer un inventario de laboratorios con capacidades para apoyar a los hospitales si fuera necesario y en segundo lugar en que todo el ecosistema científico tecnológico, público y privado, donase aquel material que pudiese ser necesario como guantes, mascarillas, alcohol, hisopos…

Es muy importante entender que el decreto de alarma suspende todos los plazos administrativos, por eso todos los trámites de consejería que atañen a bases reguladoras y convocatorias están parados, pero listos para reanudarse nada más que se pueda. La única excepción a esto sería desplegar fondos para luchar directamente contra el coronavirus. Por ello, se habilitó la dirección cienciacovid19@asturias.org para tratar de identificar alguna iniciativa de aplicación inmediata. Teníamos claro que lo que se pudiera hacer desde la ciencia tenía que ser supervisado por expertos sanitarios y así está siendo. El Consejero de Salud me designó dos personas en el HUCA que son mis enlaces oficiales y que, aunque ahora no diga sus nombres, he de decirles que son una muestra de todo el talento que tenemos en Asturias.

Si hace 34 semanas empezaba con un aporrizaje, este virus nos ha estrellado contra el suelo y ha hecho añicos parte de las estrategias con las que veníamos a crear esta Consejería de Ciencia. Ya reorientaremos las cosas. Como vamos contrarreloj, nos pusimos rápidamente manos a la obra a identificar iniciativas que pudieran ayudar al servicio sanitario tan pronto como fuera posible. Lo que intentamos a partir de ahí fue movilizar a la comunidad investigadora en unión con la empresa, creando alianzas que impulsasen los proyectos, o acelerando en la medida de lo posible los trámites para hacer las comprobaciones que son necesarias. Hemos recibido miles de inputs diferentes entre emails, whatsapps y toda suerte de mensajes de redes sociales. Para ser breve, hemos identificado 3 proyectos que podrían tener esta aplicación rápida:

1. Un prototipo de respirador para UCIs desarrollado por el equipo “Reesistencia Team”, en el marco de la iniciativa AIRE_Covid19 que impulsa la Fundación COTEC. Este proyecto, que combina impresión 3D y programación abierta debe estar a estas horas están tratando de ultimar una de las últimas pruebas necesarias para saber si puede ser o no aplicado a Salud. En este proyecto ha intervenido, además del citado equipo, expertos en ventilación mecánica del HUCA y la Universidad de Oviedo.

2. Un procedimiento de desinfección y reciclaje de mascarillas que se encuentra en la fase de realización del primer test que, de ser favorable, nos permitiría validar el procedimiento contra la norma UNE correspondiente (UNE-EN 149:2001+A1:201) y de ser exitosos ser capaces de reciclar 100.000 mascarillas al día pero escalable a un millón con recursos y materiales. Aquí interviene la empresa Bioquochem, un grupo de voluntari@s de la Universidad de Oviedo, el grupo Masaveu, el ejército y la guardia civil.

3. Diseño de EPIs por impresión 3D a partir de modelos proporcionados por personal del HUCA. Esto es lo más avanzado y por ejemplo mañana ya comenzarán a estar disponibles pantallas, pero va a intentarse producir la mayor cantidad de componentes posibles. Aquí colabora el HUCA, Idonial y los centros de I+D+i de Arcelor y Thyssen, y mañana se organizará una red para que quien quiera aportar sus piezas puedan entregarlas de una forma ordenada previa validación. No les exagero si les digo que hay más de un centenar de empresas y personas esperando para empezar a producir.

Bueno… esta es nuestra modesta aportación desde la ciencia asturiana. Tenemos los medios que tenemos, pero tenemos muchísimo talento y no será porque al menos no lo intentemos. Para reflexionar sobre el futuro queda la estrategia de Corea del Sur, donde la identificación rápida de personas afectadas, la trazabilidad de sus contactos mediante explotación de bigdata de geolocalización y algoritmos de inteligencia artificial, y la producción y testeo masivo… han sido claves en la prevención. Pero claro, para eso hay que ser Corea. Durante los años que vengan podremos intentar desarrollar una estrategia que nos permitan enfrentarnos mejor a futuras pandemias. Porque las habrá. Si Corea del Sur tiene tantos recursos para financiarse, y hacerlo con esa tecnología, es porque lleva muchísimos años invirtiendo un % significativo de su PIB en I+D+i, situándose en la actualidad alrededor del 4%. Un ejemplo Corea del Sur tiene tanto poder de secuenciación genética como toda Europa, y son “sólo” 50 millones de habitantes. Esto es todo un logro si tenemos en cuenta que este país era el segundo más pobre del mundo al finalizar la segunda guerra mundial. Como digo esto quedará para reflexiones futuras, primero tenemos que pasar esto.

En este sentido me quedo con 2 aciertos del planteamiento de nuestra estrategia de ciencia; aunque necesitemos rehacer el planning el armazón está bien construido mediante la atracción y retención de talento, el fomento de colaboraciones público privadas, el fomento de las EBTs y de centros de I+D de grandes empresas, y nuestras dos misiones científicas, la de envejecimiento saludable (el virus es más letal en personas con pluripatologías, que en muchos casos no han envejecido bien por así decirlo) y la misión de disminución de emisiones, donde entronca tanto la industria como la contaminación debida al tráfico.

Por resaltar algo positivo… ¡¡el coronavirus ha hecho disminuir los niveles de contaminación!!De unos datos que me pasa Rosana Prada, la Directora General de Industria, se deduce que, y cito textualmente “una de las principales fuentes de emisiones de gases contaminantes a la atmósfera es el tráfico rodado. Desde que se anunció el estado de alarma, los límites de contaminación y de emisiones se han reducido a mínimos históricos en las ciudades españolas. Manteniendo, e incluso incrementado el transporte de mercancías en algunos casos, la disminución del tráfico rodado total aproximadamente en un 60% lo ha hecho posible. Según datos de Greenpeace, en Madrid y Barcelona la emisión de NO2 está actualmente por debajo del 40% de los valores recomendados por la OMS y la Unión Europea (límite legal 40 µg/m3), de hecho roza la mitad”. Y para muestra dos gráficas donde se observa todo esto:

Para finalizar me quedo con una frase del filósofo Harari (el autor de Sapiens y Homo Deus): “La mejor defensa contra los patógenos es la información” y yo añadiría que científica. El pasado lunes tenía pensado hacer algún resumen divulgativo de artículos seleccionados de lo que se publica estos días, pero la actividad frenética de esta última semana (nunca he trabajado tantas horas y dormido tan poco en mi vida) no me lo ha permitido. Aquí se los dejo.

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp2003539?query=featured_home

https://www.agenciasinc.es/Noticias/La-primera-secuencia-de-un-SARS-CoV-2-espanol-corrobora-que-muta-menos-que-la-gripe

https://spiral.imperial.ac.uk/bitstream/10044/1/77482/5/Imperial%20College%20COVID19%20NPI%20modelling%2016-03-2020.pdf

https://medium.com/@tomaspueyo/coronavirus-the-hammer-and-the-dance-be9337092b56

¡Hasta la semana que viene!

PD. Esta canción la pusieron hoy en Pola de Laviana después de aplaudir a las ocho. ¡Resistiremos!

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