NEGACIONISMO y SALUD GLOBAL: ¿Amenazas de nuevas pandemias?
Nuestros socios Vicente Larraga, Jesús Ávila y Emilio Muñoz reflexionan en este artículo sobre uno de los acontecimientos mundiales actuales que supone la mayor amenaza hacia la ciencia, sus principios básicos y su credibilidad, que además supone una amenaza global para la salud de los habitantes del planeta: el nombramiento de Robert F Kennedy Jr, declarado antivacunas, como secretario de Salud y Servicios Humanos de la administración de EE.UU. Sus primeras decisiones y las consecuencias que pueden acarrear a nivel global, son glosadas por nuestros socios, con una conclusión clara: el negacionismo supone una amenaza para la salud global en nuestro planeta.
Contexto
Vivimos momentos difíciles para la supervivencia y feliz desarrollo del ideal democrático como secuela de los acontecimientos que vienen sacudiendo al primer cuarto del siglo XXI con la acumulación de sucesos que vienen haciendo añicos el bienestar y la calidad de las instituciones democráticas que surgieron y se configuraron tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Así surge la base de la gobernanza mundial, tal como es la Organización de Naciones Unidas, ONU, mediante la firma de la Carta de Naciones Unidas en 1945 y con sede en Nueva York en el ámbito de la geoestrategia, así como la gobernanza económica con los acuerdos de Breton Woods en el plano socioeconómico. La ciencia, la educación, la cultura se instrumentalizan por medio de la UNESCO, creada en noviembre de 1945 , mientras que la Salud, otro bien muy apreciado por la humanidad, y para la coordinación de la salud pública, que tiene que afrontar los retos crecientes de las pandemias médicas y de carácter ambiental se crea la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1948, con la intervención fundacional de cuatro países que son el reflejo de la importancia de la cultura y la diversidad de la naturaleza: Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Brasil. Su objetivo ha sido coordinar los problemas derivados de las pandemias y la importancia de las vacunas para su apropiada gestión política y social.
Del fin de la historia al caos
Este proceso ha sido de enorme y notable complejidad e intensidad hasta el extremo de evocar la necesidad del recurso a una moviola de la historia que nos remonta a la comparación de panoramas y situaciones actuales con la época victoriana.
Con el fin de enmarcarlo señalamos dos hitos históricos, la caída del Muro de Berlín (1989), que desencadenó la explosión del neocapitalismo, confiando en la derrota social y política del comunismo que fue glosado con los sueños analíticos de Francis Fukuyama y puesto en práctica con la globalización que no trajo los frutos previstos de la mejora de la vida de los ciudadanos que se cumplió de modo muy imperfecto, hasta el punto de ser un manantial de desigualdades, favoreciendo los excesos de un capitalismo que ha primado la visión rentista de la economía que han estudiado y denunciado bajo diversas perspectivas economistas como Piketty, Varoufakis o un analista político e historiador como el español Nicolás Sartorius.
El segundo hito tiene que ver con la democracia de los Estados Unidos con la llegada a la política presidencial de Donald Trump, quien en su primer mandato ya mostró su inamistosa relación con la ciencia, como uno de nosotros expuso, mientras que al perder las elecciones con Biden (2020) no reconoció su derrota y fomentó un acto tan antidemocrático y fascista como el asalto al Capitolio, delito del que sorprendentemente salió bien parado personalmente.
En términos de cultura evolutiva sobre la democracia, Trump emerge como el generador de un caos en la gobernanza de los Estados Unidos y consecuentemente en la estrategia mundial que cortocircuitó la noción del fin de la historia y los sueños de Fukuyama.
Trump en su segundo periodo ha aprendido y sobre tres pilares de naturaleza psicológica y proyección funcional: egolatría, estulticia/idiotez, e intereses creados, se ha rodeado de admiradores y colaboradores que no se comprende cómo han superado los filtros de las audiencias en el Senado. A nosotros nos preocupa mucho el nombramiento de Robert F. Kennedy Jr., abogado, activista y difusor de temas conspiranoicos como secretario de Salud y Servicios Humanos.
Entendemos las razones de su nombramiento, debido al 2,5% de intención de voto que obtuvo, cuando fue candidato en las primarias presidenciales. No obstante, su nombramiento como secretario de salud solo puede entenderse en clave de los equilibrios de poder del ultra reaccionario gobierno republicano, puesto en marcha por Donald Trump. La actuación de este personaje no está defraudando, ni a sus seguidores ni a sus críticos, pero, desde el punto de vista objetivo, está erosionando el sistema de salud pública norteamericano y esto tendrá una repercusión en la salud internacional.
Algunas muestras de su perversa gestión
Su actuación, perfectamente calculada, se basa en dos tipos de acciones. Por una parte, modifica el statu quo de lucha contra las enfermedades infecciosas establecido por el sistema público norteamericano y por otra introduce cambios que puedan modificar en el futuro las líneas maestras de actuación. Vamos a empezar por este segundo aspecto. Así, ha cambiado a las personas encargadas del diseño de la lucha frente a las enfermedades infecciosas. Ha reseteado la dirección del centro de detección y control de enfermedades de Atlanta (Georgia), el centro ejecutivo de puesta en práctica de las políticas sanitarias y ha sustituido los 17 reputados miembros del comité asesor que controla la planificación y desarrollo de las vacunas, nombrando en un acto irresponsable a personas conocidas por su orientación ideológica como antivacunas.
Un primer paso, prueba de su malevolencia, ha sido cesar a Susan Monarez, la directora del CDC (Centro para el control de enfermedades y su prevención) porque esa científica responsable se negó a seguir sus directrices dudando de la efectividad de las vacunas y se opuso a financiar proyectos de investigación con esa finalidad.
Otra de sus primeras decisiones, siempre malintencionadas, ha sido intentar desacreditar uno de los compuestos que se usan, desde hace casi cien años, como favorecedor de la activación del sistema inmune y adyuvante en muchas vacunas: el aluminio [1, 2].
No menos insostenible es la prohibición de investigar en nuevas vacunas de ARN que tan buen resultado dieron en la pandemia de Covid 19 [3]. Y cuya investigación ha merecido el reconocimiento del Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2023, premiando además el trabajo revolucionario y precioso de una emigrante [4]. No obstante, en este caso, se ha encontrado una resistencia inesperada: El ejército de EE.UU., que sigue financiando este tipo de estudios, por ejemplo, el de la vacuna frente a la fiebre hemorrágica Crimea-Congo [5].
Entre las medidas para dificultar la distribución de las vacunas están: La imposición de la necesidad de tener una consulta previa antes de la vacunación frente a la infección por SARS-Cov-2 en los mayores de 65 años. Entre sus propuestas cabe mencionar: no recomendar la vacuna combinada de sarampión, paperas, rubeola, varicela para menores de 4 años; retrasar la vacuna frente a la hepatitis B en bebés de madres seronegativas (Se propone hasta los 4 años) y fomentar los estudios sobre efectos adversos de las vacunas y su relación con el autismo (no hay base científica).
Como vemos, toda una panoplia de acciones contra la prevención de las enfermedades infecciosas que costará miles de vidas en EE.UU., pero, además, servirá de ejemplo (mal ejemplo) en otros muchos países del mundo, afectando negativamente la lucha frente a las enfermedades infecciosas.
Tenemos que recordar aquí una reflexión del filósofo Karl Marx (1818-1883) que ya en el siglo XIX, decía sobre la gobernanza:
“La peor pesadilla de cualquier sociedad es que los ignorantes y los idiotas lleguen al poder”.
Impacto mediático en España: Vade retro al tándem Trump-Kennedy: En el número del domingo 28 de septiembre de El País, sección Sociedad se ha publicado un artículo a doble página (38-39) con el título “ Trump amenaza la salud pública global”, cuyo autor, Oriol Güell, denuncia y anuncia una nueva y delictiva jugarreta al vincular (sin prueba alguna) con el autismo, el paracetamol -uno de los medicamentos de mayor uso y por lo tanto de mayor venta- para quizás -esto es una hipótesis de nuestra cosecha- promover otro medicamento y según recoge el articulo del periodista sobre cuestiones sanitarias con palabras del catedrático de Salud Pública de la Universidad Miguel Hernández (Alicante), Ildefonso Hernández, quien fue Director General de Salud Pública con Rodríguez Zapatero de presidente: “…Buscan desacreditar las instituciones y crear un terreno embarrado para alcanzar sus fines políticos y económicos. La ciencia y la academia son dos fuentes de autoridad que ven como un potencial obstáculo. Y atacar sus consensos…es una forma de debilitarlas”.
Corolario: nuestro mensaje es claro:
El Trumpismo populista es, no solo un peligro para la democracia, sino una plaga para la vida en nuestro maltratado planeta.
[1] Andersson NW, Bech Svalgaard I, Hoffmann SS, Hviid A. Aluminum-Adsorbed Vaccines and Chronic Diseases in Childhood: A Nationwide Cohort Study. Ann Intern Med. 2025 Jul 15. doi: 10.7326/ANNALS-25-00997. Erratum in: Ann Intern Med. 2025 Jul 17. doi: 10.7326/ANNALS-25-03233.
[2] Fieldhouse R. RFK Jr demanded a vaccine study be retracted – the journal said no. Nature. 2025 Sep;645(8079):13-14. doi: 10.1038/d41586-025-02682-9.
[3] Tanne JH. Robert F Kennedy Jr pulls funding for mRNA vaccine research. BMJ. 2025 Aug 6;390:r1664. doi: 10.1136/bmj.r1664.
[4] Tolosa A. Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2023 para las vacunas de ARN mensajero. Genotipia, 2023 Oct 2. https://genotipia.com/genetica_medica_news/nobel-2023-vacunas-arn-mensajero/
[5] Dolgin E. Exclusive: RFK Jr cancelled mRNA research – but the US military is still funding it. Nature. 2025 Sep 24. doi: 10.1038/d41586-025-03093-6.
Vicente Larraga es Profesor de Investigación emérito en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Es socio fundador de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia (AEAC) y miembro de su Consejo Consultivo.
Jesús Avila es Profesor de investigación Ad Honorem en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Es socio promotor de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia (AEAC) y miembro de su Consejo Consultivo. Es Fellow de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS).
Emilio Muñoz es Profesor de Investigación emérito del Grupo Investigación Ciencia, Vida y Sociedad del Departamento de Ciencia, Tecnología y Sociedad del Instituto de Filosofía (IFS) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Es socio promotor de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia (AEAC) y miembro de su Consejo Consultivo.



